La mayoría de los días vemos a personas tristes empezando por nuestro alrededor; conocidos,amigos,familiares...Muchas veces,seguro que tu ahora mismo recuerdas alguna en concreto,Nos hemos acercado cariñosamente a esa persona y hemos intentado consolarla.Ahora mismo recordarás esa cara tonta que le pusistes para que soltara una carcajada,ese abrazo,ese consejo de "Sonríe,no merece la pena estar así" "No te preocupes tienes a tu familia y a tus amigos,ellos estarán ahí siempre" o esa sonrisa en plan,Todo se va a solucionar dame la mano y nos vamos a tomar una Coca-cola.Aquella persona te agradecerá eso siempre aunque en ese momento no tuviera ganas de vivir o que veía imposible volver a sonreír.
Pues bien,hay días en que eso mismo te toca vivirlo a ti.
Es verdad,estás destrozado,no puedes con nada,todo te supera,te ves pequeño,crees no valer nada,el mundo se cae a tus pies,todo es negro y al final solo ves un callejón oscuro que no lleva a ninguna parte.Rompes a llorar y por casualidad se acerca un amigo tuyo.Se pone a tu lado y en vez de preguntarte ¿Que te a pasado? te saca una enorme sonrisa,te coge del hombro y te dice "No te preocupes,sea lo que sea...",te da una charla que apenas no te ha servido para absolutamente nada pero en ese momento te levantas,te secas las lagrimas y eres capaz de comerte el mundo.
A veces no necesitamos grandes argumentos para levantarnos,solo a esa persona que ha tenido ese pequeño detalle de venir y hacerte sonreír.
Recuerda esto porque todos los días,absolutamente todos los días,hay personas que están esperando a que vengas y les des ese "empujón".

No hay comentarios:
Publicar un comentario